Ahora que se acercan las Fiestas de Moros y Cristianos, creo conveniente tratar el tema de los perros y los ruidos fuertes (¡qué perro no corre a esconderse cuando oye los petardos!). Aquí se pueden leer seis artículos sobre esta cuestión que quizá nos den pistas de cómo ayudar a nuestr@s compañer@s a llevarlo mejor durante estos días festeros.
El miedo a los petardos (en internet)
Homeopatia veterinaria, alternativa natural para perros y gatos
http://www.portaldog.com.ar/homeopatia/El_miedo_a_los_petardos_en_perros_y_gatos.htm
Recorriendo Internet y buscando en los buscadores las palabras: Petardos + Miedo veo resultados que son sorprendentes. Lo primero que aparece es que muchas personas tienen esa fobia. Y la mayoría asociada al temor a que se pinche un globo, incluso algunas terror al ruido de destapar una botella de cava o de champagne. Y no encuentran soluciones. Recurren al psicólogo, que les explica de donde puede venir ese miedo o a la hipnosis o algunos a asociaciones placenteras. Colocan un video con globos explotando y al mismo tiempo hacen algo que les guste mucho, como comer algo rico o poner música agradable. Ninguno recurría a tranquilizantes.
Los perros y los gatos (aunque estos últimos en menor medida) no escapan a esas fobias y la explicación es que es algo que viene con algunos seres vivientes. Es algo innato para algunos. Los que pueden contarnos, dicen que nunca tuvieron una mala experiencia que los haya marcado para tener semejante terror a los ruidos. Muchos de ellos tienen además miedo a las tormentas eléctricas, terror. Se enloquecen.
Es que para tener una enfermedad (y las fobias lo son), se necesitan dos cosas. Una noxa, es decir una causa, algo que produzca un estímulo y un individuo sensible, repito, SENSIBLE que tenga una respuesta predeterminada. Es decir, que ante la misma noxa reacciona siempre de la misma manera. En este caso con terror. Incluso las respuestas al terror son diferentes. Unos se paralizan y otros se quieren escapar.
Eso habla a las claras de la predisposición y la idiosincrasia de cada uno de nosotros y los animales como seres vivos que son, reaccionan de la misma manera.
Otros incluso reaccionan no con miedo, sino con bronca. Son los que se ponen agresivos, cuando suenan los cohetes o cuando escuchan una sirena o bocinazos o cualquier ruido fuerte o agudo. Los perros se ponen locos, aúllan, ladran, se enojan mucho.
La homeopatía es una ciencia que trata individuos. Trata enfermos. Porque curando a los enfermos, las enfermedades se van solas.
Porque los remedios homeopáticos bien indicados, disminuyen la sensibilidad, trabajan sobre la predisposición y de esa manera mejoran los síntomas.
Eso es lo que pasa con el tratamiento homeopático para animales que sufren de miedo a los ruidos o de hipersensibilidad a los ruidos, en todas sus variantes. Es que cada caso tendrá “su” tratamiento. Su remedio individual. Así es como funciona la homeopatía y me parece que en este caso es algo muy bueno.
Otra cosa que vi en Internet sobre el miedo a los petardos y los animales es que la gente común recurre al vecino, al amigo, al almacenero, incluso uno consultó con su psicólogo, y muy pocos son los que recurren al veterinario. Es algo sorprendente. Si tengo problemas con mi auto, voy al mecánico, si tengo una perdida de agua, iré con el plomero, y si me mandaron una carta documento, iré con un abogado. No entiendo porque la gente se niega a ir al veterinario.
Entonces las respuestas encontradas en este tema, son de terror, como el miedo mismo.
Recomiendan acariciarlos, mimarlos, alzarlos cuando tienen miedo. Recomendación de un psicólogo y de la mayoría de los que de buen corazón responden. Es que un perro no es un chico. Un perro piensa y siente como perro y no como persona. Y un perro que tiene miedo y está temblando, lo acariciamos, lo alzamos, le decimos cosas suaves, es decir que lo premiamos, entonces el animal siente que el tener miedo es bueno. Que temblar y babear y agitarse es muy bueno, porque lo premian por eso. Y esto es muy malo. Lo que hay que hacer es ignorarlo, distraerlo con otra cosa, colocarle música fuerte, para que no oiga las explosiones. Pero nunca mimarlo o abrazarlo.
También vi que recomiendan usar tranquilizantes, incluso dan marcas. Y eso es muy peligroso, ya que las contraindicaciones son muchas. Lo que puede ser bueno para uno puede ser mortal para otro. Si es viejito, si tiene problemas cardiacos, si tiene problemas de hipotensión, el darle un tranquilizante fuerte como los nombrados, puede ser algo muy peligroso.
Por eso yo les recomiendo a mis clientes y amigos, que recurran a la homeopatía y a los demás que tal vez no tengan confianza en la homeopatía, que vayan a su veterinario y le consulten y que les hagan una receta con la dosis y la droga a administrar o el manejo que les aconseje. Y que sea el veterinario y no la empleada que está en el mostrador de una veterinaria o un pet shop.
Que pasen un buen día
Salud y alegría.
Hasta la próxima.
Dr. Jorge S. Muñoz
Veterinario homeópata – cirujano / Caracas 595 – Cap. Fed. Tel. 4634-0304
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El miedo a los petardos
http://www.universalpet.es/el-miedo-a-los-petardos/
El miedo a los petardos (fuegos artificiales) es un problema que afecta a muchos perros y, por lo tanto, a sus dueños.
Aclaremos que el miedo es algo normal. Es una respuesta ante los riegos que nos mantiene vivos. El miedo a los abismos evita que nos acercamos a los precipicios. Es bueno tenerle miedo a la electricidad, pero no pánico. El pánico es algo distinto al miedo, es una sensación de duración breve pero paralizante .
Y las fobias son otra cosa. En los humanos es común que se den casos de fobia a los aviones, a las serpientes, los espacios cerrados, etc.
En los perros es muy común la fobia a los petardos. La fobia es un miedo desencadenado por un estímulo que se caracteriza por las estadios de sensibilización, anticipación y elusión.
La sensibilización es lo que hace que luego que el estímulo alcanza cierto nivel de intensidad (que puede ser muy bajo) se desencadena el miedo de perro. La anticipación es, por ejemplo cuando los perros se ponen a temblar con el relámpago porque saben que después viene el sonido del trueno. En la elusión el perro intenta escapar del estímulo.
Pero el perro se escapa de donde él identifica que proviene el estímulo. Por ejemplo, puede querer salir del apartamento, porque cree que los petardos provienen de allí.
Ante esto la actitud de la gente, muchas veces es la de asistir al animal, abrazándolo por ejemplo, lo que produce el reforzamiento de la fobia, ya que el perro consigue atención y cariño como recompensa a su conducta.
Otra gente lo interpreta como que su mascota es un animal muy sensible y que oye más que otros perros cuando esto no es así.
Este tipo de reacciones fóbicas de algunas mascotas ante los petardos se deben a que el perro no interpreta este sonido como algo normal, mientras que otros sí lo toman como algo normal.
La explicación está por el lado que el perro durante su etapa de socialización ( 2 y 3 meses aproximadamente) no fue expuesto a este estímulo y no está familiarizado con él.
Lo mismo sucede con las bicicletas, los gatos, los bebés, etc., si el perro no fue expuesto a ellos durante su período de socialización no los reconocerá como amigables.
Los cazadores les hacen escuchar algunos disparos a sus perros cuando son cachorros para que luegan no sientan miedo. Si usted quiere evitar que el perro le tenga miedo a los petardos hágalo escuchar, sin asustarlo, el sonido de un petardo, o en su defecto el estallido de algún globo, cuando es cahorro.
La solución luego de instalada la fobia, muchas veces pasa por la desensibilizando ante el estímulo. Esto se hace exponiendo al perro a un nivel muy bajo del estímulo para luego ir aumentándolo poco a poco.
También existen medicación para estos casos. Lo que no debe hacerse en ningún caso es darle sedantes de humanos al perro, acción que pueden terminar en un accidente fatal, y que en el mejor de los caso sólo le servirá para solucionar momentáneamente la situación.
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Miedo a petardos y a truenos
http://www.perros-y-gatos.com.ar/perros/articulos/perros-miedo.html
Se trata probablemente de la fobia más frecuente del perro. Suele aparecer durante los primeros años de vida y empeora año tras año.
Las reacciones de los perros varían en intensidad, desde una ligera intranquilidad a una auténtica reacción de pánico, que incluye temblores, jadeo y gemidos intensos.
Los perros más sensibilizados pueden aprender a reaccionar con miedo a señales que anticipan la llegada de los petardos o de la tormenta. Un ejemplo curioso es el de algunos perros con fobia a los petardos, que demuestran las primeras señales de intranquilidad cuando sus propietarios empiezan a ver un partido de fútbol en la televisión.
¿Cómo actuar ante un ataque de pánico?
Existen dos estrategias frente a un problema de fobia a petardos y a truenos:
• Terapias curativas: Su objetivo es erradicar la respuesta de miedo, es decir, que el perro deje de asustarse de los petardos o los truenos. Para conseguirlo se aplican técnicas de desensibilizacíón en las que se utilizan grabaciones de petardos y truenos. Se trata de tratamientos complicados, que deben ser supervisados por un veterinario o un educador canino. Además, su eficacia es muy variable y en muchas ocasiones pueden aparecer recaídas.
• Terapias paliativas: Su objetivo no es eliminar el miedo, pero si controlar su intensidad cuando aparece. La base del tratamiento es la administración de medicación ansiolítica, en el momento o, mejor aún, algo antes de que aparezca el estímulo que asusta al perro. La administración de este tipo de fármacos debe realizarse siempre bajo estrecho control veterinario.
(Apunte personal: Siempre será mejor una terapia curativa a una paliativa.)
Además, podemos seguir unos consejos generales para ayudar al perro a controlar su miedo. Ante un ataque de pánico actuaremos de la siguiente forma:
1. No acariciarlo si muestra miedo. Ante una reacción de miedo es muy importante no intentar calmar al perro. Aunque en ese momento su comportamiento pueda apaciguarse, el efecto a largo plazo será el de potenciar todavía más su miedo.
2. Acariciarlo si no muestra miedo. Si al cabo de un rato deja de mostrarse nervioso, pueden aprovecharse esos momentos para acariciarlo.
3. Permitir la retirada. Cuando están asustados, muchos perros buscan refugio, por ejemplo, debajo de una cama o detrás de un sofá. La mejor forma de proceder en tal situación es dejar que el perro permanezca allí, ya que es donde probablemente se siente más seguro. No debemos por lo tanto forzar al perro a salir de su escondite.
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El miedo a los ruidos y las tormentas
Un miedo frecuente en los perros
http://www.taringa.net/posts/mascotas/2409210/El-miedo-a-los-ruidos-y-las-tormentas.html
Uno de los comportamientos indeseables que más frecuentemente se observan en los perros son aquellos relacionados con el miedo a estímulos tales como tormentas y ruidos fuertes.
Ante tales situaciones muchos perros buscan huir desesperadamente, destruyendo todo lo que obstruya su paso, a fin de terminar con la sensación de terror que los embarga, mientras otros buscan refugio en lugares tan insólitos como un placard o una bañera.
Algunos de los propietarios de estos animales se sienten molestos, consciente o inconscientemente, debido a que según ellos sus animales son cobardes. Otros sufren al percibir la sensación de temor que experimentan sus perros ante estos estímulos. Sin embargo, tanto unos como otros suelen desconocer las causas de esta sensación y mucho más la manera adecuada de corregir su efecto.
Para analizar las reacciones de temor de nuestros animales en forma general resulta útil plantearnos la siguiente pregunta:
¿Qué sentiríamos nosotros si ante una situación que nos agobia y nos produce gran temor no pudiésemos hablar con otras personas o si nadie nos pudiese explicar que algún estímulo que nos produce temor en realidad no nos dañará?
Lo que seguramente ocurriría sería que actuaríamos de una manera muy similar a como actúan nuestros perros, a menos que por un proceso de habituación nosotros experimentáramos frecuentemente estos estímulos y nos diéramos cuenta de que en realidad no nos dañarán. Pues bien, debido a que los perros no hablan, éste es el único camino que tienen para adaptarse a una situación que les causa temor.
Antes de analizar las reacciones de miedo a los ruidos fuertes y a las tormentas vale la pena hacer dos aclaraciones:
Primero, es necesario saber que si bien es cierto que un temor excesivo es contraproducente, no menos cierto es que en condiciones naturales tener miedo ante situaciones potencialmente peligrosas es normal e incluso beneficioso para los animales y también por supuesto para nosotros, los seres humanos.
Segundo, un dueño debe evitar acariciar a su animal y hablarle a fin de explicarle que la situación no es peligrosa. Tanto el tono suave de la voz como las caricias pueden ser entendidas por el perro como un premio o una gratificación por su comportamiento, es decir, por tener miedo. Por supuesto, lo que también debe evitar hacer el dueño es castigar a su animal, ya que esta actitud puede no sólo agravar el comportamiento en cuestión sino también deteriorar el vínculo con el perro.
Muchos propietarios de perros saben que unos de los momentos más traumáticos que deben pasar sus animales durante el año es el de las fiestas de Navidad y Año Nuevo. Desde ya que esto no se debe a las fiestas en sí mismas sino a los festejos con pirotecnia. El temor a los estampidos producidos por la pirotecnia y también por armas de fuego puede ser de origen innato o adquirido. Los perros presentan una tendencia natural a sentir temor ante estímulos intensos y además también son propensos a sufrir el fenómeno conocido como sensibilización , por el cual “aprenden” a temer a ruidos de muy baja intensidad. Tal es así que a medida que pasa el tiempo los perros sensibilizados presentas reacciones de temor ante estímulos cada vez más débiles o reacciones cada vez más intensas ante el mismo tipo de estímulo.
En el caso de miedo a las tormentas probablemente intervengan los mismos componentes que en el punto anterior, es decir, lo innato y lo aprendido. Sin embargo, aquí hay que destacar que los perros no sólo muestran temor una vez iniciada la tormenta, sino también antes. Esto presumiblemente se debe a la presencia de cambios ambientales, tales como un aumento de la humedad y una disminución de la presión atmosférica, que los perros asocian con una tormenta.
Tanto en el caso del miedo a los ruidos como a las tormentas, el objetivo es lograr que el perro que lo padece logre superarlo o al menos se acostumbre a tolerarlo. Para ello existe una técnica denominada desensibilización sistemática, que consiste en exponer al animal a un estímulo capaz de provocar una reacción de temor a una intensidad tan baja que esta reacción no se produzca y así permitir que ocurra la habituación a ese bajo nivel de estímulo. Luego la intensidad del estímulo puede ser incrementada gradualmente, teniendo la precaución de no provocar una respuesta emocional en el perro. Si este procedimiento se continúa hasta que el estímulo en cuestión es presentado en su máximo potencial, será posible que la reacción de temor desaparezca por completo.
En lo que respecta a las tormentas se pueden utilizar grabaciones que reproduzcan sus sonidos característicos, comenzando con un volumen bajo y aumentándolo gradualmente a medida que transcurren las sesiones. En este caso es imposible reproducir las condiciones ambientales existentes durante las tormentas, por lo que obtener un buen resultado final no siempre suele ser fácil.
En el caso del miedo a los estampidos, se puede utilizar un arma de fuego con balas de salva o elementos de pirotecnia y comenzar a una distancia tal que el sonido emitido llegue a los oídos del perro a una intensidad muy baja, para luego, con el correr de los días, disminuir la distancia de emisión del sonido.
Por último, en los casos de mayor gravedad será necesario utilizar una medicación adecuada a fin de lograr tranquilizar al animal para después aplicar la desensibilización sistemática. Desde ya el tratamiento a seguir debe estar en manos de un médico veterinario generalista o de uno especializado en comportamiento animal, quienes serán los encargados de prescribir la medicación pertinente y de monitorear los resultados. Si bien la mayoría de las consultas que reciben los veterinarios con respecto al miedo a los estampidos se concentran entre el 23 y el 31 de diciembre de cada año, lo ideal sería que los propietarios consulten con suficiente antelación como para poder implementar un tratamiento curativo y no sólo paliativo.
Finalmente es importante tener en cuenta el dicho popular que dice que siempre “es mejor prevenir que curar” y por lo tanto tratar de exponer a los cachorros desde edad muy temprana y en situaciones no traumáticas sino placenteras a los estímulos que uno desea acostumbrarlos y así evitar la aparición futura de comportamientos fóbicos.
fuente:http://www.foyel.com/cartillas/10/el_miedo_a_los_ruidos_y_las_tormentas.html
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Los perros y el ruido
Cómo desensibilizar a nuestro perro para que no le asusten los ruidos fuertes.
http://www.i-perros.com/perros-y-el-ruido.html
Muchos perros tienen reacciones de miedo o incluso de terror ante los ruidos fuertes como los provocados por los truenos, explosiones pirotécnicas, sirenas, gritos, motores, etc. Estas reacciones van desde la parálisis al llanto o los ladridos estruendosos e incontrolables y suelen ser muy molestas, sobretodo porque muchas veces no sabemos cómo reaccionar ante ellas.
Antes de adoptar cualquier otra medida, debemos observar qué ruidos provocan el miedo en nuestro perro, ya que lo primero es identificar qué es lo que desencadena su ansiedad para que podamos anticiparnos a ella. De esta forma, antes de se produzca el ruido, podremos desarrollar algunos gestos ( como ofrecerle comida apetitosa) que contribuirán a apaciguar su angustia.
También podemos iniciar una terapia de desensibilización. Para ello grabaremos aquellos ruidos que provocan su miedo y expondremos al perro a escuchar la grabación aumentando el volumen del sonido de forma gradual.
A medida que el volumen del ruido aumenta, el perro será recompensado con pequeñas raciones mientras demuestre una reacción tranquila. En caso de impaciencia, miedo o ladridos incontrolados, deberemos negarle la recompensa, ya que un error común es intentar consolar al perro cuando se muestra angustiado, pues con ello sólo conseguiremos que refuerce su conducta asustadiza.
Pese a que el proceso puede resultar largo y dificultoso, merece la pena, ya que el objetivo es que el perro se acostumbre poco a poco al ruido y sea capaz de controlar sus reacciones.
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¡Que tu animal no sufra con los espectáculos pirotécnicos!
http://ecosofia.org/2008/12/precauciones_con_los_animales_en_espectaculos_pirotecnicos.html
Para festejar la llegada del Año Nuevo se suelen organizar grandes espectáculos pirotécnicos. En estos eventos, los animales suelen tener muchos problemas de comportamiento, porque su oído es muy sensible y el ruido les hace daño. Los perros son quienes más sufren en estas situaciones, pues su oído es 4 veces más sensible que el nuestro. Para prevenir situaciones de estrés, escapes y accidentes, la Red Animalista de Mendoza ha preparado unas útiles instrucciones de cuidados para los animales durante las fiestas con pirotecnia.
Durante las fiestas con fuegos artificiales no podemos evitar que los animales sientan miedo, pero si están con su familia o en un espacio protegido se sienten más contenidos. Siguiendo estos sencillos consejos, podrás hacer que tu animal no corra peligro mientras tú te diviertes:
- Cierra todas las salidas posibles para evitar que el perro o gato pueda escapar si entra en pánico.
- Asegúrate de que no hayan puertas de vidrio u otros peligros (cuchillos, objetos pesados, cortantes o que puedan contusionarlo a su paso) ante un ataque de pánico.
- Coloca tu número de teléfono o dirección en su collar (no hace falta más que un cartón, o tela y cinta adhesiva si no tienes medalla en su collar).
- Si vas a atarlo porque no hay otra alternativa, verifica que el collar gire en su cuello y que no se enrosque o enrede si el animal se mueve bruscamente en un ataque de locura o pánico. También asegúrate que no haya nada cerca que le permita saltar, ya que puede quedar colgado del otro lado y no hay manera de salir de esa situación.
- Lo ideal es que el perro o gato esté dentro de casa. Para irle preparando para los juegos pirotécnicos, puedes encender una radio con el volumen alto desde unas horas antes de los ruidos. Así se acostumbrará a un nivel alto de ruido y puede resultar menos estresante el ruido generado por los fuegos artificiales.
- Lo ideal es disponer de una habitación no muy pequeña, donde el animal se sienta cómodo y pueda descansar allí durante el ruido. Allí deberás dejarle la radio o el tv encendido, darle un juguete o algo para morder, un bebedero con agua fresca y su plato con abundante alimento.
- Si decides usar algún sedante, consúltalo previamente con tu veterinario, no lo hagas por cuenta propia o por sugerencias de amigos. Lo que funciona en algunos animales puede no funcionar en otros, y podrías causarle más daño que beneficios.
- Si ves un perro o gato corriendo aterrorizado y sin control por la calle, trata de tranquilizarlo y en lo posible éntrale a tu casa, porche o jardín hasta el otro día. Si tiene collar pero no lleva ningún contacto, postea su foto y datos, o haz un cartel para distribuir en la ciudad y así reencontrar a su familia.
El fin de año es una ocasión para festejar lo logrado y celebrar el nuevo desafío que viene. Los animales no tienen por qué sufrir si tienes el suficiente cuidado con su sensible naturaleza. ¡Por un feliz año, sin sufrimiento, para todos!
Fuente: Red Animalista de Mendoza. Fuente imagen: Minusbaby
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Seleccionado por Psicología Animal





